miércoles, 16 de junio de 2010

La pared vacia


Nuevamente un desafío ha llegado a tocar mi puerta, dijo que esta vez sería un poco mas difícil que antes y también, que llegado el momento podría comprenderlo. 


Me hizo reflexionar bastante, me pase tardes enteras frente a un pedazo de papel en blanco tratando de escribir algo que me llevara a una conclusión, sin embargo, el blanco me aterraba tanto que lo apartaba de mi vista y huía sin mirar atrás.


Recuerdo que un día mientras escapaba, una mujer de aspecto grotesco lanzaba un cilindro de confort a la calle con tal desprecio que pensé que era a mi a quien arrojaba sin cuidado, me acerqué sigilosamente a medida que la mujer se alejaba, tome el cilindro y lo  apreté fuerte contra mi pecho, a pesar de ser de cartón e inanimado me apiade de aquel objeto tan uniforme, es decir, por alguna razón dejó de ser de cartón y comenzó a tener una piel para acariciar. 


Volví a casa y dejé el cilindro cuidadosamente sobre mi mesa, justo en frente de mi cama, el sueño comenzó a presentarse y lentamente cerré mis ojos, a veces los abría y el cilindro seguía ahí, mirandome, formando parte de mi. 


Es un nuevo día, algo se ha revelado en mi sueño, algo que no puedo dejar de pensar, de sentir y de expresar.


Busqué tantos cilindros como pude, guiada por un  impulso casi  infantil, no había razón alguna, mas, no era necesaria la razón, pues era mi ser mas interior el que se revelaba en cada movimiento. Eran cien, doscientos o quizás trescientos, todos ellos se hacían presentes en mi cuarto buscando una respuesta para  aquella confusa reunión de último minuto.


No tardé en comprender que ese  era el momento que estaba esperando, que mi desafío ya estaba tomando forma y encontrando una explicación, pero ya era muy tarde y presiento que esta noche será quien me dirá lo que debo hacer.


En un abrir y cerrar de ojos me vi ordenando los cilindros de tal forma que creaba una pared, sin embargo, no era como las que solemos ver, esta era deforme, no tiene un largo ni ancho preciso, en algunos lugares pareciera que se abalanza sobre ti con agresividad, mientras que en otros se esconde con gran timidez, no obstante lo que prima es el gran vacío que hay, tanto así que me permite observar hacia el otro lado. 

Una vez finalizado este impulso descabezado puedo contemplar mi obra, creo que una lagrima comienza a recorrer mi rostro, es mejor que me vaya a dormir.


Cada sueño, cada noche, era justo lo que necesitaba, fue mi subconsciente quien me dijo que hacer, como y cuando, fue quien me revelo mi verdadero yo con cada ir y venir, me represente a mi misma en otra realidad, en mi realidad, con mi vacío inmenso, con mi timidez, mi agresividad, con mi estado anímico que cambia como cambian de color los cilindros, como a veces se iluminan de blanco y otras están manchadas de un color uniforme.


Solo quise mostrar la realidad que esta sobre lo real, pues una pared también puede ser un gran vacío, así como las personas, que a pesar de tener un cuerpo de carne y hueso, a veces, esconden un agujero que casi los hace transparente.


“La interpretación del sueño es la vía regia hacia el conocimiento de lo inconsciente”. (Sigmund Freud)



martes, 8 de junio de 2010

La memoria


Desde que nací, tengo algunos recuerdos vagos que podrían configurarse como mi niñez, esas imágenes que se pasean como flashes en mi cabeza a veces no tienen color, otras veces no son imágenes, sino, voces,mientras que en  otras oportunidades todo es confuso y se distorsiona como si hiciera un corto circuito. A medida que fui creciendo logre capturar con mas precisión algunos hechos, unos un tanto desafortunados, otros felices y también cosas que no tienen mayor significado, sin embargo, no deja de sorprenderme la capacidad que tenemos como seres humanos para almacenar vivencias y de ellas adquirir un aprendizaje.

Para mi la memoria es lo que nos lleva a dar un paseo por nuestras vidas, es decir, muchas veces, y con esto me aventuro a estipular sobre la vida y sentimientos de los demás, nos sentamos en la cama, justo en un extremo y pareciera que miramos el techo, sin embargo, estamos observando el eterno libro que escribimos veinte y cuatro horas al día, la verdad es como si presenciáramos una película, si lo que vemos no nos gusta desearimos lanzar palomitas de maíz como en una típica película adolescente americana, a la vez que el recuerdo de un ser amado o de una sonrisa en particular nos lleva a inventar una y mil historias. Lo que trato de decir es que nos transporta, nos hace reflexionar y a la vez nos hace aprehender, vale decir, hacer propio un conocimiento que no adquirimos a través de ningún libro y en definitiva nadie podría explicarnos como hacerlo, ya que se refiere a una parte de la experiencia humana que no tiene ciencia exacta más que la del corazón.

Pero, si es cierto que existe  una memoria que carece, al parecer, de todo rastro de racionalidad, ya que solo es adquirido por experiencia de vida, también esta la memoria que, al contrario de la que mencione anteriormente, es completamente racional, osea, es aquella que sabemos que debemos adquirir así como las tablas de multiplicar, los números, las letras y un sin fin de elementos racionales que durante la línea del tiempo es preciso que guardemos en nuestro disco duro, (memoria), para ser parte de lo que conocemos como sociedad porque es así como nos educaron y sospecho que como padres en un futuro también lo haremos.

Ahora bien, teniendo en cuenta que esto es solo opinión personal que he concebido a través de una larga reflexión, también considero que la memoria es selectiva, me refiero a que hay ciertos aspectos de la vida que tendemos a olvidar, cosas que podría definir como aburridas, hechos traumantes, hechos que no nos conciernen y por lo tanto no tienen injerencia en el desarrollo de nuestro día, ademas pueden ser momentos que nos avergüenzan y que rechazamos por lo tanto accedemos a que se borre todo registro de esa experiencia, no obstante, a lo largo del tiempo, el ser humano se las ha ingeniado para dejar pistas que no permitan que la memoria se destruya por completo, por ejemplo, la historia de Chile, es la memoria de una sociedad que se configura desde su descubrimiento, o bien nacimiento, hasta nuestros días, es como un diario de vida donde anotamos todo lo que ocurrió y aunque dejemos de leerlo en mucho tiempo cuando volvamos a retomar el texto, nos transportaremos y recordaremos el porque de esas palabras, el porque de esos sentimientos y el porque de muchos actos que nos llevan a un presente, quizás no sepamos con exactitud que ropa usábamos o que perfume llevaban los demás, pero si podremos recordar el sentimiento que poseíamos en ese momento o encontraremos la explicación para muchas cosas que nos pueden estar sucediendo en este preciso instante.

La memoria obra de manera interesante, es una herramienta de la que hacemos uso y abuso, es registro del que toda persona requiere para sobrevivir y recordar quien es y que hace en el mundo, es simplemente la belleza de aprender y de recordar lo que fuimos en un pasado, es lo que nos hace poseer una historia que podemos representar mediante la literatura, fotografía, pintura, etc., porque así es la memoria, ella almacena lo que la persona considera importante, pero también necesita auxiliares para no destruirse ni transformarse, solo ser.



jueves, 27 de mayo de 2010

El pintor naturaleza




La naturaleza nos ha brindado los elementos más bellos que podríamos conocer en nuestras vidas y a la vez es digna de ser estudiada.


Hace un tiempo recorría un bosque que me revelaba los misterios del verde, la textura del tronco, el sonido y el aroma de aquel lugar único a mis sentidos, allí fue cuando por casualidad una piña de pino decidió cruzarse en mi camino.


Es como si la piña fuera una pintura, el color le dio textura y el pintor, en este caso la naturaleza, la creó, no obstante primero la observó para luego plasmarla en la tela, yo como espectador me detengo a ver lo visible, pero ¿será eso lo que nuestro pintor querrá?. No, por lo tanto, ahora debo ver más allá y dejar que mi objeto exprese su justicia.


La observé desde lo alto, parecía tan inocente y débil, no obstante me apresuré a tomarla y la hice parte de mí.


A simple vista parecía ser una victima del tiempo, sin embargo, lucia con orgullo su paso por la tierra, tal vez el sol fue duro con ella, pero ella fue más fuerte y sobrevivió  para dar a conocer lo que la naturaleza quería decir.


Cada mañana miraba desde el suelo el azul del cielo, a veces vió como lloraba y puso su coraza para detener su pena, las nubes daban las gracias y se marchaban, también estuvo presente cuando la tierra se levantaba  para alcanzar el cielo sin resultados, sobrevivió al fuego que azotaba los bosques cuando el sol se enfurecía y presto su oído para escuchar los susurros del viento.


La piña, sin duda, es lo que se ve, sin embargo, tras su forma esconde a una sobreviviente que la naturaleza ha creado. En primera instancia con su ciencia la hace perfecta, crece como un espiral y la dota de una base fuerte y gruesa para finalizar en una punta redondeada, pero como un humano, la piña también se marchita por el paso del tiempo y es por ello que llamó mi atención,  porque sus años la hacen más bella e interesante como a un anciano, es como si me revelara el misterio del ser.



¿Por qué es digna de ser estudiada la naturaleza?


Porque trabaja con cada elemento como un pintor y aunque fabrique por montones, cada cosa sobre la tierra tiene un sello diferente, algo que lo convierte en único, tal como sucedió con la piña, me la mostró y a la vez reveló lo que fue y sin titubeos puedo decir que me dió a conocer la historia más fascinante que he escuchado jamás.


Fue paciente al crear su obra, nada estaba dado al azar, ni siquiera el color que evocaba la tierra, ni la forma, que a pesar de parecer débil, es dura como tronco y tiene el coraje de mil hombres.


 " En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar y, en parte, imita a la naturaleza". (Aristóteles)

August Strindberg (1849-1912)


Autor teatral sueco, nació en Estocolmo el 22 de Enero de 1849, hijo de un noble arruinado y su sirvienta.
Los críticos dividen su  producción literaria en dos movimientos vanguardistas; naturalista y expresionista que coinciden con las dos grandes etapas de su vida separadas por un periodo improductivo (1894- 1896) durante el cual el autor vivió en París, sufrió una enfermedad mental y asistió al final de dos de sus tres desdichados matrimonios.
Los primeros trabajos de Strindberg son estrictamente naturalistas producto de una reacción contra los excesos del romanticismo en la literatura sueca.
Su trabajo fue por primera vez valorado con la publicación de la novela "La cámara roja" (1879), una sátira feroz de las instituciones y la situación de su país en aquella época. Entre las obras mas importantes de la etapa naturalista, destacan "El padre" (1887), una tragedia domestica que evidencia uno de los temas favoritos del autor, la crueldad inherente al matrimonio; "La fuerte"(1889), obra en un acto que trata de dos mujeres, una de las cuales escucha en silencio las compulsivas confesiones de la otra; yLa señorita Julia (1889), un punzante análisis del desafortunado encuentro sexual entre un ambicioso lacayo y la hija neurótica de un conde, que fue adaptado para el cine en 1951 por el director también sueco Alf Sjöberg, y sobre el que se escribió una ópera en 1965, obra del compositor norteamericano Ned Rorem, y un ballet (1950) puesto en escena por la coreógrafa sueca Birgit Cullberg. 
La segunda etapa la inaugura la autobiografía "Infierno" (1897), en la cual el autor describe el periodo de tiempo en que estuvo mentalmente incapacitado. Su trabajo, a partir de este momento, fue menos realista, influido por sus creencias religiosas y por movimientos literarios como el simbolismo y el expresionismo. Así, su obra teatral "Brottochbrott" (1899) trata del conflicto entre ética y estética. Más característicos de su estilo posterior son sus dos trabajos de carácter simbólico: "El sueño" (escrito en 1901 representado en 1907) y "Espectros" (1908). El primero de ellos utiliza una gran cantidad de efectos escénicos para contar la historia fragmentada del regreso a la Tierra de la hija de la diosa hindú Indra; en cambio, el segundo presenta una galería de personajes grotescos en medio del eterno conflicto entre realidad e ilusión. Ambas obras tuvieron una importancia extraordinaria a la hora de liberar el teatro de comienzos del siglo XX de las convenciones realistas de tiempo, espacio y acción, así como la de preparar el camino a movimientos de vanguardia, como el teatro de la crueldad y el teatro del absurdo. "La danza de la muerte" (1900) podría parecer una vuelta al realismo. Sin embargo, la obra está repleta de un macabro simbolismo medieval muy efectivo a la hora de contar la historia de un matrimonio, que vive en una isla ahogado en el odio. Strindberg murió en Estocolmo el 14 de mayo de 1912.

martes, 25 de mayo de 2010

El grito



Por Esther Fonseca, Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Madrid, España.-

Un hombre, complicado y vanidoso, según algunos estudiosos, fue el pintor Edvard Munch. Conocido y famoso sobre todo por "El Grito", una de las obras más contundentes pintada en 1895, símbolo de la angustia y de la soledad del hombre que Munch quiso destacar precisamente a finales del siglo XIX, para quizás despedirlo entonces con un grito frente a aquello que lo atormentaba en la época que tuvo que vivir, y que ahora, cuando hace poco finalizó el siglo XX, recobra su vigencia y sigue siendo el grito del hombre de este tercer milenio que se enfrenta también a la angustia.

Sobre el origen y proceso de elaboración de "El Grito", del cual existen 50 variantes, pues era su costumbre rehacer continuamente sus obras más importantes, Munch relató que "iba por una largo camino con dos amigos cuando el sol se escondía. El cielo se tornó de un momento a otro de rojo sangre, me detuve muerto de cansancio y sobre la ciudad se veía sangre y lenguas de fuego. Mis amigos continuaban caminado, pero yo temblaba de miedo y sentía que un enorme e infinito grito se perdía entre la naturaleza". La obra se ha convertido en una especie de ícono de la cultura pop.

El artista encarnó, como pocos, los temas existenciales del hombre al inicio de este siglo que hace poco terminó: el amor, el

miedo y la muerte. "No es mi intención reconstruir precisamente la vida" escribía, "preferiblemente, encontrar sus fuerzas secretas para sacarlas fuera, reorganizarlas, con el objetivo de demostrar, lo más claramente posible, sus efectos sobre el mecanismo que es conocido o se conoce como la vida humana".

Munch nació en Löten, Noruega, el 12 de diciembre de 1863, su padre era un médico militar que pertenecía a una familia de altos funcionarios, artistas e intelectuales. Sin embargo, pese a pertenecer a un medio acomodado, su infancia estuvo marcada por el luto y la melancolía. Primero su madre y después su hermana Sofía murieron de tuberculosis y afectaron profundamente sus sentimientos, como se puede leer en su diario, cuando afirmaba que "así, viví entre muertos, primero mi madre, mi hermana, mi abuelo y mi padre -sobre todo con él- todos los recuerdos, las cosas más pequeñas vuelven a mi memoria".

A pesar de haber conseguido, después de varios escándalos, el aprecio de museos y coleccionistas privados, el desorden de su vida y el dolor precoz, lo empujan al alcoholismo y a recluirse entre 1908 y 1909 en una clínica danesa, de donde sale con una serie de autorretratos. Durante toda su vida no dejó de autorretratarse, incluso durante el declive de su aspecto físico, como una forma de buscar su propia autoafirmación.

Así, el sentido de la muerte, el odio de un joven frente a "una vida no vivida", las velaciones fúnebres, fueron la inspiración de muchas de sus pinturas. La más famosa de ellas, "La niña enferma", provocó la indignación y la crítica en su momento por su carácter de parecer no haber sido terminada.

Edvard Munch decidió convertirse en pintor a la edad de 17 años. Se inscribió en la "Bohème de Cristiania, donde artistas y escritores buscaban luchar contra la hipocresía de la sociedad de Oslo. Ya en París, en 1889 el artista redacta su manifiesto contra los naturalistas: "No se pintarán más interiores con gente que lee y mujeres que tejen. Se pintarán hombres que viven, respiran y sienten, que sufren y aman. La gente comprenderá que se es algo casi sagrado y se quitará el sombrero como si estuviese en una iglesia".

En 1892 Munch llega a Berlín, ciudad que se convertiría en algo muy importante para su formación artística y donde realiza una exposición conocida como la "muestra del escándalo" que fue cerrada después de inaugurada, debido a que sus obras fueron consideradas escandalosas. Este suceso parece que inspira al autor para la creación de "El Grito", pues comienza a pensar sus obras como parte de un proyecto.

"Creo que estos cuadros serán, de cualquier forma, más comprensibles dentro de un mismo contexto: el tema será el amor y la muerte". De esta forma, a partir de 1902 sus pinturas fueron integradas, por primera vez, en un "friso" o mural de la Vida, en el cual están incluidas entre otras, "El beso", "Angustia", El Grito", "El Vampiro", "La Virgen", "Melancolía" y "Cenizas".

Según los críticos y estudiosos de su obra, al igual de Shakespeare, Melville, Flaubert o Joyce, Munch intenta comprender todos los aspectos de la vida humana y crear con ellos una unidad. Igualmente, manifiestan que su estilo intenta anticiparse al expresionismo de principios de siglo, siempre con características simbólicas y estilizadas.

Su afán y su voluntad por continuar la búsqueda de autoafirmación continúan durante toda su larga y solitaria vida, hasta su muerte en enero de 1944. Dejó toda su obra como legado para ciudad de Oslo. Más de mil pinturas, la mayor parte de ellas en malas condiciones: telas con grafitis, rotas, manchadas por la humedad, restos de tierra, polvo y hasta restos de insectos. Los pocos que lo visitaban en Oslo donde vivió sus últimos años, relataban asombrados acerca de las decenas de pinturas abandonadas al aire libre. El mismo se refería a este tratamiento que daba a su propia producción pictórica como "si mis cuadros tuvieran necesidad de un poco de sol, de suciedad y de lluvia. En efecto, muchas veces los colores se combinan mejor. Sólo las malas pinturas deben ser integradas y necesitan de un marco refinado".

lunes, 3 de mayo de 2010

No todo es como lo pintan.


Luego de mucho pensar y mirar al cielo contaminado he llegado a la respuesta de una pregunta que me ha asaltado hace un buen tiempo. 
¿Qué es el arte?
En un comienzo creí que era pasión, luego pensé que era amor, ahora creo que es razón, pues la pasión nos hace errantes y brutos, el amor nos hace débiles y compasivos, mientras que la razón nos deja ver la verdad tal como es. 

La Señorita triste


Una señorita que esconde un secreto sentada y cavisbaja observa lo que pudiera ser una caja.
¿Está triste, o es triste? 
Blah, blah, blah... ¿Acaso es el ser humano en esencia la tristeza de un ayer feliz?
La mujer de aspecto normal, vestida de luto quizás por una muerte, quizás por el engaño o quizás porque vive su vida en la eterna agonía de saber que en algún momento su vida acabará, todo indica que fue feliz y que seguirá siendolo en potencia, sin embargo, la tristeza se apodera de la imagen y puede decirnos algo que hoy es muy común en el ser humano. A veces no encontramos el sentido y nos cansamos, nos sentamos miramos al suelo y derramamos un par de lagrimas, cada vez es mas familiar sentir un nudo en la garganta y es que a medida que crecemos y experimentamos, los fracasos, mentiras y derrotas nos atacan como si fuéramos su presa favorita, nos hemos incorporado en el negocio y estamos expuestos a vivencias que no siempre serán satisfactorias.
Con toda seguridad podría decir que la mujer está triste, sin embargo, es el más fiel retrato de una sociedad que se hunde por la tristeza y añoranza de un pasado, así como dijo Nietszche "todo tiempo pasado fue mejor". 
Tal vez hoy sientas ganas de llorar, quizás luego de un mes también, pero ¿ qué sucede cuando el nudo en la garganta y la presión en el pecho son más recurrentes y comenzamos a vivir una vida que se sumerge en la miseria y esa luz que necesitamos para sobrevivir cada día, se acaba?
Supongo que no siempre necesitamos que terceros provoquen nuestra tristeza, algo me dice que la mujer en lo mas profundo intuye que su existencia se reduce a aquellos segundos de pensamientos vagos y descubrimientos de la verdad, algo nos lleva a sentir una terrible compasión por esta vida que llega a su fin y que si miramos hacia atrás, lo más probable es que todos los sueños y planes que alguna vez tuvo, aunque la hicieron feliz y de cierta forma le dieron una excusa a esa pequeña vida, nunca tuvieron un punto final. 
Y si lo anterior no los convence busquemos algo más romántico y soñemos con el cliché de la mujer engañada por el que habría sido el amor de su vida, pero creo que retratar una mujer engañada no es tan fuerte como retratar una mujer que se desmorona por sí misma y lo interesante es justamente la fragilidad del ser humano, esa capacidad que tenemos para hundirnos sin darnos cuenta y caminar entre los mortales con una sonrisa en la cara aún sabiendo que en nuestro interior vestimos de negro y derramamos lagrimas amargas por una daga que llevamos clavada en el vientre.